¿Qué hacer para lograr el cierre de la venta?– Newsletter “Se Traduce en Ventas” No. 11

Te recomendamos tomar en cuenta estos 9 elementos para que tus probabilidades del cierre de la venta se incrementen. ¡Aplícalos!

Por: Team ALED

¿Cómo comienza el proceso de consultoría?La decisión de contratar una consultoría comercial casi nunca llega en un buen momento. Suele aparecer después de un periodo en el que las ventas no crecieron como se esperaba, el equipo rotó más de la cuenta o el director siente que todo sigue pasando por él. Con esa presión encima, es fácil quedarse con quien promete resultados más rápido.

Una consultoría puede ayudar mucho o puede dejar un documento que nadie vuelve a abrir. La diferencia está en cómo trabajan.


Antes de contratar una consultoría comercial, define qué necesitas resolver.

“Vender más” no es un problema, es un resultado. Antes de llamar a cualquier consultor, vale la pena desglosar qué está pasando: dónde se atora la venta, qué ya intentaste y qué te gustaría ver distinto en seis meses. No tiene que ser un diagnóstico perfecto. Enlista tus principales problemáticas y posibles causas para que la conversación empiece desde ahí. Ese es un buen punto de partida.

También ayuda tener claro qué tipo de apoyo buscas. No es lo mismo un diagnóstico que te diga dónde estás parado, que un proyecto para rediseñar el proceso comercial, o un acompañamiento mes a mes para implementar los cambios. Saberlo te permite comparar propuestas que realmente se parecen.


Antes de contratar una consultoría comercial, define qué necesitas resolver.

  1. ¿Cómo comienza el proceso de consultoría? Si la respuesta es una solución antes de conocer tu operación, ten cuidado. Un buen proceso arranca con diagnóstico.
  2. ¿A quiénes van a escuchar dentro de la organización? Si solo van a hablar con la dirección, van a ver la mitad de la película. Los vendedores, los gerentes y, cuando se puede, los clientes, completan el panorama.
  3. ¿Con qué empresas y problemas similares han trabajado? No necesitan haber estado en tu misma industria, pero sí entender retos similares: tamaño de equipo, tipo de venta, ciclo comercial. Pide que te cuenten un caso, no una lista de logos.
  4. ¿Qué entregables recibiré y en cuánto tiempo? Pide que te expliquen las fases, qué sale de cada una y cuándo.
  5. ¿Quién trabajará directamente con nuestra empresa? No siempre la persona que te vende el proyecto es la que lo ejecuta. Vale la pena saberlo desde el inicio.
  6. ¿Qué necesitarán de nosotros para que el proyecto funcione? Tiempo de la dirección, acceso a información, sesiones con el equipo. Un consultor que no te pide nada probablemente no va a profundizar mucho.
  7. ¿Cómo vamos a medir los avances? Si no hay indicadores claros desde el principio, al final del proceso puede quedar ambiguo o confuso el avance.
  8. ¿Qué sucede cuando termina la consultoría? La pregunta de fondo es si tu equipo va a quedar con capacidad propia o va a depender del consultor para seguir funcionando.

     


    Qué revisar en la propuesta

    La propuesta dice mucho de cómo va a ser el trabajo. Antes de compararlas por precio, revisa que cada una tenga:

    • Tu contexto, en sus palabras. Si la propuesta no refleja lo que platicaron, es probable que no los hayan escuchado con atención.
    • Objetivos claros y medibles. No “mejorar el desempeño comercial”, sino qué se espera ver distinto y cómo se va a notar.
    • Fases y entregables concretos. Qué se hace en cada etapa y qué recibes al terminarla.
    • El involucramiento que se espera de tu equipo. Cuántas sesiones, con quién y cuánto tiempo.
    • La inversión y lo que incluye. Que quede claro qué está dentro y qué tendría un costo adicional.

     


    Algunas señales de alerta

    Hay señales que conviene notar en las primeras reuniones:

    • Promete resultados sin haber visto tus números. Nadie puede garantizar un crecimiento sin entender primero dónde estás.
    • La propuesta se parece demasiado a la que le mandarían a cualquier empresa. Si cambias el nombre del cliente y sigue funcionando, no fue diseñada para ti.
    • Hace pocas preguntas y habla mucho de sí mismo. En la primera reunión, quien más debería hablar eres tú.
    • Tiene la solución antes de terminar de escucharte. Puede que tenga experiencia, pero también puede que traiga una receta que no necesariamente aplica para tu negocio.

    Ninguna de estas descarta a un consultor por sí sola, pero juntas dicen bastante.

     


    Lo que te toca a ti

    Una consultoría también puede fallar por el lado de la empresa. Pasa cuando nadie de la dirección se involucra, cuando el equipo no sabe para qué llegó el consultor o cuando las recomendaciones se quedan esperando a que “haya tiempo”.

    Antes de arrancar, define quién va a ser el responsable interno del proyecto, comunica al equipo por qué se está haciendo y reserva el tiempo que se va a necesitar. Una buena consultoría se construye entre dos.

     


    Elegir bien es parte del resultado.

    Una consultoría comercial no debería sentirse como un servicio externo que llega, opina y se va. Debería sentirse como alguien que entiende cómo funciona tu empresa y ayuda a construir algo que se queda.

    En ALED Consulting trabajamos con nuestra metodología de diagnóstico comercial: escuchamos a la dirección y al equipo, revisamos cada etapa del proceso y construimos el plan de acción con ustedes. Si estás evaluando consultores, platiquemos y haznos estas mismas preguntas.

    ¿Qué le preguntarías tú a un consultor antes de dejarlo entrar a tu área comercial?

     

    Hoy te quiero escribir de un tema que para muchos vendedores es un “dolor de cabeza”…. la etapa de cierre de la venta.

    El cierre de la venta es una conclusión de todo el proceso de venta. Se trata de ayudar al cliente a tomar decisiones de compra mostrando argumentos que den respuesta a sus objeciones.

    Cerrar significa que el cliente tome una decisión (favorable o no) con el fin de que esté de acuerdo con lo que tú le ofreces, es decir, concordar con tu solución y tu propuesta.

    Esta etapa de definición del cliente de si te compra o no es una etapa regularmente complicada para el vendedor por lo que esta representa. Y aquí es donde puede surgir:

    • Miedo a preguntar
    • Miedo a argumentar
    • Miedo al fracaso
    • Miedo al rechazo
    • Miedo a no cerrar

     Es común que puedan surgir las frases “ No me va a comprar”, “le parece caro”, “ no va a tener dinero”, “se va a ir con la competencia”.

     El reto está en perderle el miedo a la práctica de cerrar la venta porque el temor es uno de los principales enemigos del vendedor. El cierre debe ser visto como una manera de ayudar a que el cliente tome decisiones buenas para él.

    Considera también que si llevaste un buen proceso comercial y acumulaste aciertos con el cliente en ocasiones y de manera favorable el cierre puede darse “en automático”, donde el mismo cliente hace el cierre y te pregunta cuales son los siguientes pasos, método de pago, tiempos de entrega, etc, etc.

    Convertirte en un profesional del cierre es importante no sólo porque es lo que hace falta para vender, sino porque te da confianza en tu habilidad para lidiar con las objeciones y los problemas, lo cual te redituará aún en más venta.

     ¿Qué puede funcionarte para la etapa de cierre?

    1.  Mantener la calma

    Es una etapa en la cual el cliente reflexiona y analiza su decisión, en ocasiones incluso lo está comentando o validando con personas de confianza. Si muestras impaciencia y desesperación el cliente y el cierre puede ponerse en riesgo o terminar de manera abrupta el proceso. Cuanto mas lo presiones es mas probable que te rechacen.

    1. No te lo tomes personal

    Independiente a si hay un cierre o no recuerda que no es nada contra ti, contra tu persona. Si el cliente muestra una mala actitud, es grosero o simplemente ya no te respondió no vale la pena engancharse y tomárselo personal.

    1.  Considera que el No es parte del proceso

    Es importante que estés dispuesto a que te digan no. Es parte del aprendizaje, crecimiento y trabajo del vendedor recibir No´s. El reto está en poderlos capitalizar y convertirlos en buenas oportunidades para mejorar en futuras negociaciones y cierres. Ante una negativa mantén el buen ánimo, sonrisa y actitud.

    1. Escucha selectivamente

    Al igual que en la negociación es importante escuchar lo que el cliente nos dice, pregunta, argumenta y consulta. Esto puede ayudar a entender mejor que es lo que el cliente está viviendo respecto a su decisión. Un error común en esta etapa es buscar solo hablar y argumentar ante el cliente, se hace un monólogo y el cliente no se siente escuchado y entendido por ti.

    1. Busca que haya preguntas

    En ocasiones el cliente está pensando en comprar, pero aun no lo dice en voz alta. Preguntarle y también pedirle que te pregunte respecto a tu producto o servicio es una buena forma de validar si existe o no la intención de comprar. Te recomiendo que aproveches las preguntas que te hace el cliente no solo respondiendo su duda sino complementando la respuesta con argumentos, evidencias, beneficios , ejemplos y lo que puede lograr si te compra el producto o servicio.

     Ejemplos:

    • ¿Qué te parece esta propuesta?
    • ¿Qué dudas tienes respecto a la oferta?
    • ¿Qué opinas acerca de los beneficios que te acabo de mencionar?
    • ¿Qué información adicional requieres para tu toma de decisión?
    1. Insiste y da seguimiento

    Nos gana la pena y ya no queremos insistirle al cliente para no incomodar. Considera que ya para esta etapa ambas partes ya le dedicaron tiempo al proceso entonces es válido que hagas el seguimiento, insistas y cierres el proceso, ya sea un sí o un no, pero cerrarlo.

    1. Busca – Pide el cierre de la venta

    Parece obvio pero una de las principales razones por las que no se cierra un proceso es porque no le piden directamente al cliente el cierre. En muchas ocasiones es por miedo al rechazo o fracasar o no tener la disciplina para hacerlo. También existe la “falsa” creencia de que pedir el cierre es poco amable y que puede entorpecer el proceso, sin embargo, es importante que en esta etapa muestres firmeza, seas directo y consideres que es necesario pedir el cierre para conocer la decisión final del cliente.

     Las emociones se transmiten entonces si muestras seguridad y convicción al momento de cerrar se amplían las posibilidades de cerrar. De lo contrario, mostrarse dubitativo, nervioso o temeroso las posibilidades disminuyen.

    1. Busca estar atento a los signos de compra

    Acorde a lo que dice, hace, pregunta o inclusos sus gestos y actitudes pueden ser factores que te indiquen que el cliente ya está listo para comprarte. Esto, con la práctica, se va desarrollando y puede ser más fácil que detectes estos signos de compra cuando estas negociando y cerrando.

    1. Busca formalizarlo

    Si se puede por escrito mejor ya que representa compromiso y es una evidencia de los acuerdos que se estipularon. Eso genera confianza, tranquilidad y certeza al cliente.

     Recuerda que si te preparas…

    • Con argumentos de cierre que sean contundentes y claros
    • Con preguntas que ayuden a entender mejor a tu cliente
    • Para pedir el cierre en el momento adecuado y sin mostrarte desesperado

     Las probabilidades de cerrar favorablemente se incrementarán.

    ¿Qué estrategias te funcionan para el cierre?

    ¿Qué si y que no hacer en esta etapa?

    ¿Cuál de los 9 puntos mencionados te puede servir para cerrar mas?

    Te invito a que escuches nuestro podcast: “Se Traduce en Ventas” desde Spotify en el que hablamos sobre este y otros temas que te ayudarán a traducir tu Esfuerzo, Experiencia, Estrategias, Decisiones y Acciones… ¡En Ventas!

    Escrito por:Team ALED

    abril 22, 2022