Las 7 victorias del vendedor exitoso – Se Traduce en Ventas #5

Te compartimos este resumen del Episodio 12 de "Se Traduce en Ventas" en donde hablamos de las 7 victorias del vendedor exitoso.

Por: Team ALED

¿Cómo comienza el proceso de consultoría?La decisión de contratar una consultoría comercial casi nunca llega en un buen momento. Suele aparecer después de un periodo en el que las ventas no crecieron como se esperaba, el equipo rotó más de la cuenta o el director siente que todo sigue pasando por él. Con esa presión encima, es fácil quedarse con quien promete resultados más rápido.

Una consultoría puede ayudar mucho o puede dejar un documento que nadie vuelve a abrir. La diferencia está en cómo trabajan.


Antes de contratar una consultoría comercial, define qué necesitas resolver.

“Vender más” no es un problema, es un resultado. Antes de llamar a cualquier consultor, vale la pena desglosar qué está pasando: dónde se atora la venta, qué ya intentaste y qué te gustaría ver distinto en seis meses. No tiene que ser un diagnóstico perfecto. Enlista tus principales problemáticas y posibles causas para que la conversación empiece desde ahí. Ese es un buen punto de partida.

También ayuda tener claro qué tipo de apoyo buscas. No es lo mismo un diagnóstico que te diga dónde estás parado, que un proyecto para rediseñar el proceso comercial, o un acompañamiento mes a mes para implementar los cambios. Saberlo te permite comparar propuestas que realmente se parecen.


Antes de contratar una consultoría comercial, define qué necesitas resolver.

  1. ¿Cómo comienza el proceso de consultoría? Si la respuesta es una solución antes de conocer tu operación, ten cuidado. Un buen proceso arranca con diagnóstico.
  2. ¿A quiénes van a escuchar dentro de la organización? Si solo van a hablar con la dirección, van a ver la mitad de la película. Los vendedores, los gerentes y, cuando se puede, los clientes, completan el panorama.
  3. ¿Con qué empresas y problemas similares han trabajado? No necesitan haber estado en tu misma industria, pero sí entender retos similares: tamaño de equipo, tipo de venta, ciclo comercial. Pide que te cuenten un caso, no una lista de logos.
  4. ¿Qué entregables recibiré y en cuánto tiempo? Pide que te expliquen las fases, qué sale de cada una y cuándo.
  5. ¿Quién trabajará directamente con nuestra empresa? No siempre la persona que te vende el proyecto es la que lo ejecuta. Vale la pena saberlo desde el inicio.
  6. ¿Qué necesitarán de nosotros para que el proyecto funcione? Tiempo de la dirección, acceso a información, sesiones con el equipo. Un consultor que no te pide nada probablemente no va a profundizar mucho.
  7. ¿Cómo vamos a medir los avances? Si no hay indicadores claros desde el principio, al final del proceso puede quedar ambiguo o confuso el avance.
  8. ¿Qué sucede cuando termina la consultoría? La pregunta de fondo es si tu equipo va a quedar con capacidad propia o va a depender del consultor para seguir funcionando.

     


    Qué revisar en la propuesta

    La propuesta dice mucho de cómo va a ser el trabajo. Antes de compararlas por precio, revisa que cada una tenga:

    • Tu contexto, en sus palabras. Si la propuesta no refleja lo que platicaron, es probable que no los hayan escuchado con atención.
    • Objetivos claros y medibles. No “mejorar el desempeño comercial”, sino qué se espera ver distinto y cómo se va a notar.
    • Fases y entregables concretos. Qué se hace en cada etapa y qué recibes al terminarla.
    • El involucramiento que se espera de tu equipo. Cuántas sesiones, con quién y cuánto tiempo.
    • La inversión y lo que incluye. Que quede claro qué está dentro y qué tendría un costo adicional.

     


    Algunas señales de alerta

    Hay señales que conviene notar en las primeras reuniones:

    • Promete resultados sin haber visto tus números. Nadie puede garantizar un crecimiento sin entender primero dónde estás.
    • La propuesta se parece demasiado a la que le mandarían a cualquier empresa. Si cambias el nombre del cliente y sigue funcionando, no fue diseñada para ti.
    • Hace pocas preguntas y habla mucho de sí mismo. En la primera reunión, quien más debería hablar eres tú.
    • Tiene la solución antes de terminar de escucharte. Puede que tenga experiencia, pero también puede que traiga una receta que no necesariamente aplica para tu negocio.

    Ninguna de estas descarta a un consultor por sí sola, pero juntas dicen bastante.

     


    Lo que te toca a ti

    Una consultoría también puede fallar por el lado de la empresa. Pasa cuando nadie de la dirección se involucra, cuando el equipo no sabe para qué llegó el consultor o cuando las recomendaciones se quedan esperando a que “haya tiempo”.

    Antes de arrancar, define quién va a ser el responsable interno del proyecto, comunica al equipo por qué se está haciendo y reserva el tiempo que se va a necesitar. Una buena consultoría se construye entre dos.

     


    Elegir bien es parte del resultado.

    Una consultoría comercial no debería sentirse como un servicio externo que llega, opina y se va. Debería sentirse como alguien que entiende cómo funciona tu empresa y ayuda a construir algo que se queda.

    En ALED Consulting trabajamos con nuestra metodología de diagnóstico comercial: escuchamos a la dirección y al equipo, revisamos cada etapa del proceso y construimos el plan de acción con ustedes. Si estás evaluando consultores, platiquemos y haznos estas mismas preguntas.

    ¿Qué le preguntarías tú a un consultor antes de dejarlo entrar a tu área comercial?

     

    Hoy te quiero compartir las reflexiones del episodio #12 del podcast “Se Traduce en Ventas”. En el episodio expuse 7 puntos importantes que considero requieres como vendedor exitoso implementar en tu rutina diaria para lograr mejores resultados. Son puntos que cuando se implementan de buena forma se convierten en victorias que conllevan al éxito comercial.

    ¿Cuáles son esas victorias diarias necesarias para convertirte en un vendedor exitoso?

    1.Empuja, empuja, empuja.

    Se requiere tener empuje para hacer que las cosas que sucedan en el entorno comercial , principalmente con clientes, prospectos, proveedores y otras áreas de la empresa. La proactividad, sentido de urgencia y agilidad son parte de ese empuje necesario que requieres en tu día a día para que la operación comercial camine de buena manera. Es parte del ADN del vendedor exitoso.

    ¿Qué requieres empujar en tu día a día para que las cosas sucedan?

    2. Deja de lado las “telarañas” mentales y emocionales.

    Para mi las telarañas son esos paradigmas, miedos, creencias limitantes e historias negativas que decides cargar , en ocasiones hasta por conveniencia. Esa “carga” te frena, limita e impide que desarrolles tu mejor versión comercial.

    Se requiere primero reconocer esas telarañas mentales y emocionales que se han ido arraigando para después definir de que manera las puedes ir trabajando con el fin de irlas disminuyendo y eventualmente poder transformarlas en fortalezas.

    ¿Cuáles son esas telarañas mentales y emocionales que debes trabajar y superar?

    3. Define tus baby steps.

    Queremos ir de 0 a 100 en nuestros procesos, con nuestros clientes, organización y expertise…. ya mañana ser expertos y dominar todo.

    Sin prisa pero sin pausa. Define tus primeros pasos, cual es ese primer 1%, esa primera milla ,no te abrumes por lo que hoy no dominas… mejor define esos baby steps que bien llevados te ayuden a generar esa inercia necesaria para avanzar firme.

    ¿Cuáles son esos baby steps que necesitas comenzar a dar para ser un mejor vendedor?

    4. Evita la parálisis por análisis.

    En una ocasión un vendedor me presumió el dashboard y los mas de 20 indicadores comerciales que generaba su CRM. Sin embargo cuando le pregunté en que decisiones y acciones traducía ese análisis que hacía me dijo que en nada, solo los tenía de “adorno”, no ejecutaba nada con esa data.

    El riesgo de solo analizar las causas, generar hipótesis, hacer análisis sobre análisis, junta sobre junta, es que te estanques y no ejecutes. El confort está en solo analizar, planear y no actuar.

    ¿Qué cuestiones comerciales hoy sobre analizas y te tienen paralizado?

    5. Combina estructura con flexibilidad.

    En tus actividades comerciales (ej: citas, llamadas, cotizaciones, negociaciones) es igual de importante la estructura que la flexibilidad. El reto está en saber balancear y combinarlas para llegar a puntos medios. Saber en que puntos o etapas comerciales necesitas y conviene ser cuadrado, estructurado, tener un abc y en cuales otros puntos o etapas requieres de la improvisación, flexibilidad e ingenio.

    El ejemplo que regularmente pongo es el de una llamada en frio a prospectos. Si solo te apegas a un guión sin salirte de ahí el prospecto puede percibirte cuadrado, cerrado y robotizado. Me queda claro el valor de un guión pero puedes también salirte del mismo e improvisar en algunos momentos dependiendo del contexto o las respuestas que se van dando en la llamada.

    Se trata de obtener lo mejor de la estructura y flexibilidad y combinarlo. Combinar el cuadrado con el circulo.

    ¿Qué de lo que haces requiere una estructura? ¿Qué requiere mayor flexibilidad?

    6. Prueba, prueba, prueba.

    Este punto es relevante para no ser monótonos y continuamente estar validando que si y que no funciona con los prospectos y clientes. Desde la prospección hasta la postventa, puedes analizar todo tu proceso comercial y a diario hacer pruebas, ajustes que te ayuden a validar que si y que no te funciona. La apertura, tolerancia y valentía son claves para que este punto ocurra.

    ¿Qué puedes probar y hacer diferente en tu proceso comercial?

    7. Desarrolla resiliencia.

    Caerse y levantarse rápido. La resiliencia actúa como escudo contra las adversidades y su fuerza se basa en la capacidad de ver el lado positivo y retador de cualquier situación. Definitivamente es un término que debemos incorporar y tener presente al momento de vender ya que día a día vivimos retos, desafíos y situaciones apremiantes en donde la resiliencia es clave para enfrentarlos de la mejor manera.

    La resiliencia se desarrolla a través del uso de habilidades y características que generan ese “punch” para levantarse. La autoconfianza, automotivación, constancia, tolerancia y pasión son fundamentales para desarrollar resiliencia.

    Desarrollas resiliencia cuando te conoces, analizas y eres autocrítico con tus acciones, decisiones y emociones. En la medida que conoces y entiendes tus fortalezas y debilidades personales, laborales y comerciales facilitas el proceso de mejora continua, aprendizaje y resolución de problemas. Un vendedor resiliente trabaja continuamente sus miedos, es consciente de sus diálogos internos, cuida su autoestima y energía.

    ¿Cuáles son las fortalezas que pueden ayudarte a desarrollar resiliencia?

    ¡Te invito a que integres en tu rutina diaria estas 7 victorias y generes lo extraordinario!

    1. Empuja, empuja, empuja
    2. Deja de lado las “telarañas” mentales y emocionales
    3. Define tus baby steps
    4. Evita la parálisis por análisis
    5. Combina estructura con flexibilidad
    6. Prueba, prueba, prueba
    7. Desarrolla resiliencia

    Puedes escuchar el Episodio 12 de “Se Traduce en Ventas” titulado: “7 victorias a lograr para ser un mejor vendedor” aquí. También te invito a escuchar el resto de los más de 50 episodios de nuestro podcast en ✅ Spotify, ✅ Google Podcast, ✅ IHeart Radio, ✅ Apple Podcasts o ✅ Amazon Music.

    Escrito por:Team ALED

    marzo 1, 2022